De regreso a casa “Houston, no hay ningún problema”.
Por Timoteo Schumaher

Hace tan solo tres días el Artemis II volvió de la Luna cumpliendo su misión con éxito. Sin embargo, el recorrido espacial no ha sido todo color de rosas. A su vuelta, en el tramo más complicado , el cohete ha sufrido algunos daños esperables. El material empleado para proteger la nave, conocido como Avcoat, que ya se había utilizado en Artemis I, tuvo desprendimientos en la superficie. Sin embargo, más allá de algunos imprevistos y percances esperables, la misión ha sido un éxito.
El primero de abril la nave espacial partió desde la estación espacial de Cabo Cañaveral, con la esperanza de dar la vuelta a la Luna y regresar a salvo. Entre los valientes tripulantes se encuentran Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Dentro de la nave, se encontraba el famoso microsatélite argentino ‘Atenea’, desarrollado por diversas universidades públicas, entre ellas la facultad de ingeniería de la UBA. El dispositivo voló durante 20 horas netas y fue el primer satélite argentino en recolectar datos del espacio.
Aunque algunas personas ven el evento simplemente como otro gran paso para el hombre, hay interpretaciones que no dejan de detectar patrones meramente políticos: ¿Podrá ser una acción honesta y genuina?, ¿o será nada menos que una meditada estrategia para promocionar la imagen de Trump como un líder exitoso?
A simple vista, la idea de que Artemis II fue una estrategia del gobierno para consolidar su poder con respecto a países como Irán y China parece bastante probable. Esta imágen se consolida aún más si tenemos en cuenta la guerra entre Irán e Israel, la cual es controlada por el gobierno estadounidense. Con este triunfo, Estados Unidos demuestra que no sólo sigue siendo una potencia sólida, sino que es lo suficientemente flexible para construir nuevos aliados de camino al futuro, como por ejemplo Argentina. Considerando el resultado claramente positivo, la NASA anticipó el siguiente paso en la agenda espacial: “Construir una base y no abandonar nunca la Luna”.
