Por Nahuel Scavino

Este 4 de noviembre se realizaron las elecciones por la alcaldía en el estado de Nueva York, económicamente uno de los más importantes de Estados Unidos. Si bien se mantuvo la histórica línea ideológica, su representante electo marca un antes y un después al llevar una nueva posición al tablero político estadounidense. Zohran Mamdani, un inmigrante, musulman radicado en Estados Unidos desde los siete años, obtuvo la victoria con un 50% de los votos ante su contrincante más cercano, el ex gobernador Andrew M. Cuomo. Esta victoria no marca solo un hito porque el partido demócrata en Nueva York toma una mirada socialista, sino que Mamdani marca tendencia al ser el primer alcalde musulman y el más joven en más de un siglo. Su elección marca un proceso de recambio e impulso dentro del espectro político estadounidense, donde el partido demócrata, al tener una fragmentación nunca antes vista, destacó por una falta de representación. Zohran asumió como asambleísta estatal por el distrito de Queens en el 2021 y durante sus tres mandatos, al sumarse a causas contra el alivio de las deudas excesivas y la alta suba de impuestos dentro de Nueva York, marcó fuertemente ideales socialistas y de acercamiento a la población. Sumado a esto, su figura de semi-outsider fue uno de sus principales pilares para impulsarse a la candidatura por la alcaldía.
Con la interna ganada, la campaña de Mamdani se basó en el acercamiento al voto joven a través de una alta participación en las redes sociales realizando trends virales, recorriendo la ciudad a pie, sacándose selfies con la gente y apoyando a diversas colectividades para mostrar la diversidad de la ciudad. Apoyó a Palestina y criticó a Israel en relación al conflicto. También marcó un distanciamiento aún mayor con la gente de su partido pero un acercamiento con las minorías. Así lo dejó claro en su discurso luego de haber ganado: «Soy joven, a pesar de mis mejores esfuerzos por envejecer. Soy musulmán. Soy socialista democrático. Y lo más condenatorio de todo, me niego a disculparme por nada de esto».
Con el apoyo de varios sectores sociales de los distritos, basó sus propuestas en los ejes de inmigracion, alquileres y servicios gratuitos. Sus propuestas con más relevancia fueron congelar los alquileres, triplicar la construcción de viviendas hechas por los sindicatos y guarderías, y ofrecer un servicio de colectivo gratuito.
El impacto que generó su victoria en los dos grandes partidos fue tal que los republicanos ya toman su figura como la líder del partido demócrata, anteponiendo y minimizando las diferentes victorias demócratas en los demás estados como Nueva Jersey o Virginia. Esto marca no solo una tendencia en el estado de Nueva York sino demuestra cómo el electorado joven estadounidense está tornando a una izquierda más progresista, lo que favorece a la mirada extremista que le buscan dar los republicanos al partido demócrata. Ante esto, el mismo presidente Trump hizo eco de la victoria y tildó a Mamdani como un «extremista, comunista y un peligro para la ciudad de Nueva York» , de la cual es oriundo. Sumándole a esto, fue crítico con la postura económica, argumentando que no le brindará fondos federales más allá de los mínimos requeridos.
Esto no solo significaría un contratiempo a sus propuestas sino a la vida económica del mismo estado. Mamdami busca recaudar un aproximado de 9.000 millones de dólares para impulsar sus reformas, aun así, el panorama se le complicaría más de lo normal por su oposición al aumento de impuestos, y por lo costoso que le resultaría construir una red de financiamiento respaldada por sus seguidores, líderes empresariales afines a sus políticas y ONGs. En respuesta, Mamdani se muestra abierto al diálogo siempre y cuando los beneficios de los neoyorquinos no se vean afectados.
La elección marcó una nuevo camino que rompe una estructura que aumentaba la figura del bipartidismo, trazando una nueva ruta donde el electorado juvenil, inmigrantes y minorías étnicas encuentran un referente carismático dentro de un gobierno nacional que se opone a su agenda. Aun así tanto los sectores moderados del partido Demócrata y el partido Republicano se ven afectados, ya que los dejan expuestos a una situación de vulnerabilidad al momento de captar nuevos votos en un sistema electoral con cada vez menos participación. La figura de Zohran Mamdani no solo constituye un triunfo demócrata más, sino que deja ver la imagen disruptiva de un movimiento que se estaba formando en el último tiempo. Lo que nos lleva a preguntarnos: Mamdani, ¿es una real amenaza para Trump y el establishment político?