Por Timoteo Schumacher
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A lo largo de la historia, el ser humano ha creado relatos memorables como respuesta a una serie de preguntas existenciales. La razón de esto es la necesidad fundamental de comprender y controlar lo que nos rodea. Cuando la ciencia no existía como tal, se crearon historias, mitos y leyendas para comprender la realidad. Podemos tomar como ejemplo grandes civilizaciones como Grecia y Roma, e incluso religiones como el catolicismo que se han mantenido hasta la actualidad, las cuales divulgaron relatos increíbles que se han transmitido a las futuras generaciones. Desde el Monstruo del Lago Ness en Escocia hasta el caballero Sant Jordi en Cataluña.
A medida que la ciencia y ramas como la medicina se fueron desarrollando, el ser humano comenzó a desarrollar la razón como tal y a cuestionar todo tipo de relatos inverosímiles. Movimientos como el Renacimiento, la Ilustración, la Revolución Francesa y hasta la Revolución Industrial, permitieron grandes avances en los ideales y la ciencia de las distintas épocas.
Sin embargo, hay historias tan sorprendentes que han permanecido inquebrantables a lo largo de los años, desde religiosas hasta filosóficas. A pesar de que la innovación tecnológica ha contribuido al desarrollo exponencial de las ciencias, hay relatos que han logrado penetrar y permanecer en la conciencia colectiva a lo largo del tiempo en diversas civilizaciones. La razón de esto es la profundidad, la calidad y la complejidad de cada historia, combinando misterio, estoicismo y elementos humanos, tanto virtudes como también defectos, que sobrepasan toda explicación racional (La Biblia y sus parábolas, La Ilíada y La Odisea, Romeo y Julieta y muchos otros).
De aquella lista interminable, hay un relato que resalta por sobre el resto.El origen de esta leyenda, al igual que muchas otras, se encuentra en la Grecia Helenística, por medio de un famoso filósofo llamado Platón. Las primeras menciones y descripciones aparecen en Timeo y Critias, textos relevantes sobre ética filosófica (en el primero se menciona a la Atlántida y en el último se describe en profundidad su origen y su caída).

Según Platón, el relato, que pareciera ser verdad, fue narrado por primera vez por Solón, un famoso legislador ateniense, a quien se lo habían contado unos sacerdotes egipcios. Según el relato, existió alguna vez una gran isla llamada Atlántida, más allá de las Columnas de Hércules, asociadas al estrecho de Gibraltar.
Se dice que esta civilización fue una gran potencia que terminó cayendo tras un conflicto con Atenas. En sus narraciones, Platón menciona elementos relevantes que explican las razones por las cuales fue una gran civilización:Dentro de estas, tenemos factores como la organización política, su enorme riqueza, sus ciudades y templos junto con sus habitantes y su ejército, y la compleja relación con Atenas, la cual lleva a su decadencia como civilización.

Según la leyenda, Zeus, al ver la inmensa corrupción en la Atlántida, reúne a los demás dioses y decide su fatídico destino, el cual sabemos que será debajo del mar.
A lo largo del tiempo, han surgido diferentes perspectivas de las cuales hay dos que resaltan y se oponen entre sí.
Por un lado, la Atlántida como relato filosófico.Muchos especialistas consideran que Platón inventó la historia para plantear una reflexión crítica y ética sobre la política, la corrupción y la decadencia de las sociedades, utilizando a la Atlántida como un claro ejemplo de lo que no se debe hacer.Por otro lado, la Atlántida basada en hechos reales.
Otra gran parte está convencida de que es un relato histórico, ya que existen hechos y desastres naturales como la civilización minoica y la erupción volcánica de Thera, que fundamentan su argumento (la búsqueda de pruebas continúa hasta el día de hoy).

Todo esto conduce a un debate interminable, dejando un verdadero enigma sin resolver.¿Fue un relato épico inventado por Platón?¿Realmente existió una gran civilización que se fue perdiendo con el paso de los años?Más allá de que haya existido o no, debemos reconocer que es una obra fascinante en sí misma y que tiene todos los elementos que componen una gran historia:
Un poco de verdad, otro poco de ética y mucho de misterio…